La marca japonesa contará en esta temporada de la MotoGP con el multicampeón Marc Márquez y la reciente incorporación de Jorge Lorenzo con lo cual esperan monopolizar el campeonato

París.- Honda, de la mano de sus dos pilotos españoles campeones del mundo, Marc Márquez y Jorge Lorenzo, se postula como la gran favorita al Mundial 2019 de MotoGP, pero Yamaha y Ducati están al acecho mientras que Suzuki podría ejercer como juez del campeonato.

Desde el GP de Catar el 10 de marzo, al de Valencia (España) el 17 de noviembre, los 22 pilotos de la parrilla librarán 19 batallas en otras tantas carreras a lomos de sus motos de 1000 centímetros cúbicos.

Coronado con un quinto título el año pasado y ganador de los tres últimos campeonatos, Márquez, de 26 años, parte como favorito pero con dos aspectos que juegan en su contra. El primero es su hombro izquierdo, operado en pretemporada, y que podría impedirle estar al 100% desde la primera carrera el domingo en Catar, y el segundo es su nuevo compañero de equipo, su compatriota Jorge Lorenzo, de 31 años, llegado procedente de Ducati.

Entre los dos españoles se han repartido ocho de los últimos diez títulos mundiales en la categoría reina. Márquez en cinco ocasiones (2013, 2014, 2016, 2017 y 2018) y Lorenzo otras tres (2010, 2012 y 2015). Del resto de pilotos de la parrilla, sólo Valentino Rossi figura en el palmarés junto a ellos (2009).

Pero el piloto mallorquín también se lesionó en pretemporada, con una fractura en la muñeca izquierda que le obligó a perderse una parte de los ensayos invernales.

Pero por el momento los problemas físicos no parecen haber afectado el rendimiento de ambos. En los últimos ensayos en Losail, circuito que albergará el primer GP del año, Márquez firmó el cuarto tiempo a sólo 405 milésimas de Maverick Viñales (Yamaha) y Lorenzo, el 6º, unas centésimas por detrás.

"Mi condición física es buena, me siento preparado para comenzar la temporada", asegura Márquez. "Por supuesto, no estoy en absoluto al 100% pero tengo de nuevo buenas sensaciones".

"Estoy listo", lanzó Jorge Lorenzo el lunes en Twitter junto a una foto de sí mismo cuando era un niño en posición de combate.

Yamaha y Ducati al acecho

En Yamaha, el último título se remonta a 2015, con... Lorenzo. Otro español, Maverick Viñales, de 24 años, aspira a mejorar su 4ª plaza del año pasado, con una sola victoria, en Australia. Pero para ello deberá mejorar su talón de Aquiles, la consistencia mental.

Su compañero, el legendario Valentino Rossi, aún no ha dicho su última palabra pese a contar ya con 40 años. El siete veces campeón del mundo en la categoría reina sigue suponiendo una amenaza permanente para sus rivales. Su última victoria se remonta a 2017 (Holanda), pero su tercer puesto el campeonato el año pasado muestra su regularidad.

Diez años después de su último título, 'Vale' sigue con la energía de un chaval, e incluso su hermanastro Luca Marini, piloto de Moto2, afirma que su hermano debe correr "hasta los 46 años", en alusión a su dorsal de carrera fetiche.

En Ducati, el objetivo de Andrea Dovizioso será subir al fin al cajón más alto del podio final después de haber terminado 2º el año pasado y en 2017. El italiano de 32 años afronta su séptima temporada en Ducati, acompañado por Danilo Petrucci (28 años), ascendido desde el equipo Pramac Racing.

Suzuki formará este año un equipo 100% español con Alex Rins, 23 años, y Joan Mir, 21 años, recién llegado desde Moto2. Ambos buscarán dar al constructor japonés su primer triunfo desde 2016. Aprilia recupera al italiano Andrea Iannone, que dejó Suzuki, y acompañará a Aleix Espargaró, de 29 años. KTM contará con el francés Johann Zarco, 28 años, y Pol Espargaró, 27 años, hermano pequeño de Aleix.

Por último, la moto eléctrica hará su aparición con pruebas disputadas en cinco Grandes Premios europeos (España, Francia, Alemania, Austria e Italia), y será pilotada entre otros por la española María Herrera, de 22 años, con varias temporadas de experiencia en Moto3.