La interrupción eléctrica que arrancó la tarde del jueves ha sido la más larga y amplia, de acuerdo con registros históricos manejados por expertos. Frente al silencio oficial, trabajadores y analistas del sector señalan que la anomalía apunta a una falla en el deteriorado sistema de transmisión eléctrico.

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El prolongado apagón que oscureció a la mayor parte de Venezuela y que se convirtió en el más amplio y largo del país, de acuerdo con registros históricos, desnudó la debilidad del sistema eléctrico nacional y el abandono de los procesos de mantenimiento de sus áreas medulares: generación, transmisión y distribución.

Tres hipótesis son manejadas por fuentes de la industria eléctrica y expertos del sector como las posibles causas de la larga interrupción, en la que ha prevalecido el silencio y la falta de explicaciones por parte de las instituciones competentes en el área como la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec).

Fuentes de la industria eléctrica informaron que la falla en el sistema de transmisión pudo haber sido generada por un incendio de vegetación en el patio de la línea 765 KV que conduce a la Subestación Malena en la población de Moitaco, municipio Sucre del estado Bolívar. Las altas temperaturas, indicaron, colapsaron el sistema y, posteriormente, ocasionó que unidades de la central hidroeléctrica Simón Bolívar en Guri se dispararan.

“Hay versiones que dicen que no había sistema de supervisión y control con Malena y no podían hacer maniobras, que el personal que hay no tiene la experticia, que los equipos de la red troncal están en muy mal estado y hay equipos indisponibles que son necesarios para hacer maniobras en las líneas. Es una conjunción de factores que ha hecho que el apagón se haya prolongado por tantas horas”, expresó el ingeniero Miguel Lara, exgerente general de la Oficina de Operación de Sistemas Interconectados (Opsis), actual Centro Nacional de Gestión (CNG).

Lara considera que la falla está en el sistema de transmisión, porque de haber sido un problema en el área de generación “la frecuencia cae, se desconecta, carga automáticamente y el sistema llega a un nuevo punto de balance y solo queda fuera de servicio la carga desconectada por la baja frecuencia”. En lugar de esto, la mayor parte del país quedó sin servicio.

Mientras al menos 20 estados del país cumplían más de 12 horas sin suministro de energía eléctrica, Ciudad Guayana se mantuvo con interrupciones más breves y persistentes fluctuaciones de voltaje.

Correo del Caroní constató que el edificio administrativo de la antigua Electrificación del Caroní (Edelca), en donde funciona el centro de despacho de carga de Corpoelec, tuvo resguardo militar este viernes, mientras que trabajadores denunciaron el refuerzo de la militarización en las centrales hidroeléctricas de la ciudad, así como en Guri.

El ingeniero eléctrico, José Aguilar, coincidió en que las características y amplitud de la falla apuntan a una anomalía en el sistema de transmisión por un error humano, intencional o no, u otra causa externa. Sin embargo, informó que “por la amplitud y por tratarse del sistema 765 y Guri, la falla estaría entre Guri, la Subestación Malena, en Moitaco (Bolívar), en una zona de difícil acceso, y la Subestación San Gerónimo B cerca de Valle de la Pascua (Guárico)”, dijo.

Concordó en que este evento ocasionó un masivo rechazo de carga, que se traduce en que las unidades termoeléctricas e hidroeléctricas no tenían dónde colocar la energía “y se paró todo cuando esa energía rebota a Guayana que es el corazón del sistema”.

Esta hipótesis explica por qué las plantas termoeléctricas, que aportan al sistema interconectado apenas 2.500 de los 19.000 MW termoeléctricos instalados, no sirvieron de respaldo. “La paralización de ellas era inevitable por la severidad del evento, pero una vez despejada la falla, ellos pudieron haber separado temporalmente y con las unidades de Black Start debieron comenzar a recuperar la carga”.

Aguilar develó otro fallo: el sistema Black Start instalado en 1.500 MW de los 19.000 MW del parque termoeléctrico tampoco arrancó. Este sistema se activa, informó, para surtir energía a procesos críticos como hospitales cercanos a estas plantas, así como al resto de las plantas “para que puedan arrancar sus procesos para calentar, sincronizar las turbinas y producir megavatios para levantar la carga fuera de Guayana”.

Al menos 600 MW del sistema Black Start fueron comprados a la empresa Derwick, que operó en la trama de corrupción y malversación de fondos de la industria eléctrica. Más del 90% de estas unidades están inactivas.

“Este es un evento de naturaleza inadmisible. Según el registro histórico, lo que no había ocurrido hasta ahora es la excesiva prolongación para restablecer el servicio y la amplitud. Estamos entrando en una fase muy crítica. Mientras más dure sin restablecerse esta falla, mayor será la duración y más complicada la recuperación”, expresó.

Una tercera versión apunta a una falla en la línea de 765 KV entre la Subestación San Gerónimo B en Valle de la Pascua (Guárico) y la Subestación La Horqueta en Villa de Cura (Aragua), que causó una anomalía en la red troncal.

“Por cómo se evidencia la falla, el problema es fuera de la Casa de Máquinas, pero cuando se disparan las líneas, en este caso la de 765 KV, las máquinas empiezan a girar más rápido y por la protección, ellas mismas se disparan y se paran”, explicó una fuente de la industria, que prefirió mantener su nombre en reserva por temor a represalias. “Como no se hizo mantenimiento a los corredores de las líneas de transmisión, es probable que exista un incendio forestal que haya afectado la línea de transmisión”, agregó.

Cuando Corpoelec intentó recuperar la carga apoyándose en las centrales hidroeléctricas Macagua y Caruachi, ubicadas en Ciudad Guayana, devino el fallo del sistema de transmisión y se replicó la salida de unidades en estas centrales. De allí, la interrupción eléctrica en la madrugada del viernes en Puerto Ordaz y San Félix.

Abandono en lugar de sabotaje

Pese a que el ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, aseveró que la falla fue ocasionada por un sabotaje en la central hidroeléctrica Guri, trabajadores desestimaron esta versión.

La central hidroeléctrica está ubicada en una zona de seguridad militarizada. En su perímetro, informó un empleado, funciona una sede del Ejército, Armada y artilleros antiaéreos. “Sabotear Guri es como darse un disparo en la frente”.

Señalaron que en condiciones óptimas de funcionamiento, la antigua Edelca podía resolver esta falla en un plazo de dos a tres horas, el periodo en el que Motta Domínguez aseguró que se restablecería el servicio. “Sería así si los helicópteros y los equipos funcionaran, pero ahorita con la fuga de talento que ha sido denunciada y la falta de mantenimiento, siempre va a tardar mucho más recuperar las líneas”, dijo un trabajador de la industria eléctrica.

Una trabajadora, que también pidió mantener su nombre en reserva por temor a represalias, sostuvo que en los últimos meses a más de 500 trabajadores se les suspendió el acceso a la empresa, ha habido persecución laboral y la fuga de talentos ha sido masiva. “Han bloqueado a personal calificado con más de 30 de servicio y operadores, que son los primeros en planta para controlar una falla de este tipo. En el área de Control e Instrumentación de Planta Macagua y en Mantenimiento Eléctrico se fue más de la mitad del personal. Han metido gente nueva pero por más buenos que sean, les falta pericia”, afirmó.

Los trabajadores esperan que una vez restablecido el servicio, el comité de análisis de falla analice las causas verdaderas del apagón que detuvo al país por completo por un día.