Representantes de la Intersectorial de Trabajadores de Guayana (ITG) sostienen que el apagón que ha dejado sin luz al país es producto de la falta de mantenimiento y la corrupción en la industria eléctrica. Anunciaron agenda de movilizaciones para esta semana.

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Próximas acciones de calle

La Intersectorial de Trabajadores de Guayana anunció una serie de movilizaciones para los próximos días:

Miércoles 13 de marzo: caravana en Puerto Ordaz, desde el Core 8, a partir de las 9:00 am.

Jueves 14 de marzo: misa de oración por Venezuela en la catedral de Ciudad Guayana a las 5:00 pm.

Viernes 15 de marzo: ´pleno regional de la ITG en la sede de Sintraferrominera, en el Paseo Rotario, a las 9:00 am.

Luego del apagón que liquidó las 73 celdas restantes de reducción de aluminio de las estatales Venalum y Alcasa, la desolación en las plantas es total. El ingreso de personal que antes de la interrupción eléctrica era escaso por falta de transporte es prácticamente nulo desde el fin de semana. “Es como si hubieran lanzado una bomba y acabado con todo ser vivo, todo apagado, las oficinas a oscuras, un silencio que da miedo”, relató un trabajador de Venalum, que pidió mantener su nombre en reserva.

El cierre técnico de las industrias que autoridades han prometido será revertido en un mes, detuvo las operaciones por completo y convirtió a las reductoras en cementerios de hierro, en pueblos fantasma, como describe un testigo. Unos cinco mil trabajadores de Venalum fueron enviados a casa a la espera de que la estatal diga cuál es el destino de las operaciones. A las empresas, solo ingresa personal para operaciones mínimas.

“El presidente dio la orden de que la flota se detuviera y se están haciendo listas para contar solo con las personas necesarias”, dijo el lunes el secretario de finanzas del Sindicato Único de Trabajadores Profesionales Universitarios de Venalum (Sutrapuval), Ángel Brito, junto a representantes de la Intersectorial de Trabajadores de Guayana (ITG).

En áreas administrativas, han coordinado trabajar por turnos. Hasta 2014, Venalum contaba con una nómina de 5.861 trabajadores, de acuerdo con la memoria y cuenta de la empresa; mientras que el personal de Alcasa sumaba 4.149 trabajadores; Bauxilum, 3.197 trabajadores; y Carbonorca, 756 trabajadores. La crisis económica y la migración han recortado las plantillas, pero la nómina dependiente de las industrias sigue siendo importante.

La Intersectorial de Trabajadores de Guayana desestimó la tesis de sabotaje como causa del apagón de más de tres días que ha oscurecido a toda Venezuela y que apagó por completo las 73 celdas de reducción de aluminio de Venalum y Alcasa. “Aquí no hay sabotaje, basta con ver las líneas”, expresó Estílito García, trabajador de Bauxilum, al señalar que la falta de mantenimientos e inversión ha sumido a la industria eléctrica en un “desastre nacional”.

Expertos del sector eléctrico explicaron a Correo del Caroní que una falla en el sistema de transmisión, que pudo ser generada por un incendio forestal, provocó un rebote que disparó los sistemas de protección de las turbinas de la central hidroeléctrica en Guri y las sacó de servicio.

García recordó que en el 2009, el país vivió una crisis eléctrica que obligó a desincorporar 400 celdas de Venalum y a cerrar dos líneas de Alcasa. La demanda eléctrica retrocedió décadas y así se mantuvo durante los últimos 10 años. “La poca exigencia de suministro eléctrico era inexistente. Lo poco que genera Guri está siendo llevado a Caracas”, indicó, lo que deja de lado el despacho a las industrias. “No hay una sola garantía de que con los ocupantes de Miraflores haya recuperación en el país”, advirtió.

Venalum fue fundada en 1973 y su primera colada fue en 1978, de modo que transitó 41 años de producción continua. El secretario de finanzas de Sutrapuval, Ángel Brito, destacó que el agravamiento de la crisis en las industrias, no es fortuito sino “inducido” para “concretar la muerte de dos empresas”. “Todo régimen comunista busca la manera de mantener al trabajador en condiciones de precariedad”, agregó.

Recordó que, además de la crisis de 2009, en la que no se consideró la opción de poner las celdas a hibernar; en septiembre de 2017 se desincorporaron 137 celdas que hicieron retroceder aún más la tasa de uso de la industria.

Con la paralización a partir del viernes, Brito llamó al presidente de la empresa, Rafael Tellechea, a fijar posición y declaró que no es conveniente y sería irresponsable concretar un plan de arranque inmediato en las actuales condiciones de inestabilidad eléctrica.

El diputado a la Asamblea Nacional, Américo De Grazia, se preguntó el lunes desde la Asamblea Nacional cómo va a ser revertida la paralización de las reductoras en la situación de bancarrota en la que está el país, considerando que reacondicionar una celda demanda una inversión de 240 mil dólares.

 


Miembros de la ITG aseguraron que se mantendrán en las calles | Foto cortesía Dennys Sucre

 


Efectos en Bauxilum y Carbonorca

Nicolás Maduro anunció, durante una breve visita a Ciudad Guayana la semana pasada, que este 15 de marzo sería puesta en marcha la refinadora de alúmina de CVG Bauxilum, una meta a la que trabajadores de la industria le restaban factibilidad. Con la detención de Alcasa y Venalum, hay menor certeza sobre las acciones futuras en el parque industrial.

En el caso de Carbonorca, el secretario de Trabajo y Reclamo de Sutracarbonorca, William Hernández, precisó que la productora de ánodos de carbón que entrega la totalidad de su producción a Venalum y Alcasa operaba a 20% de su capacidad instalada antes del apagón. Luego de la interrupción eléctrica, se detuvo por completo y aproximadamente 700 trabajadores fueron enviados a casa.

“Se está ingresando a la planta solo a operaciones mínimas. A 700 trabajadores los mandaron a su casa por WhatsApp y mensajes de texto. Y nos preocupa porque nuestros únicos clientes son Venalum y Alcasa. No contamos con mercados internacionales desde 2008 y es algo que hemos pedido desde hace años”, expresó.

El dirigente sindical exigió un pronunciamiento de parte del presidente de la industria, Juan Rodríguez; así como estabilidad laboral y el cumplimiento de los beneficios salariales. Alertó que es imperativo surtir energía a las empresas básicas, pues hay procesos que necesitan electricidad como el sistema de alquitrán líquido, en el caso de Carbonorca.