Aseguraron que han recibido amenazas de despido por protestar por las desmejoras salariales y otros beneficios laborales.

Trabajadores del Hospital Militar de Puerto Ordaz Dr. Manuel Siverio Castillo se sumaron a los reclamos por los bajos salarios a los que está sometida la gran mayoría de los venezolanos, así como las precarias condiciones de la institución, la cual carece de implementos de limpieza, aire acondicionado y transporte.

“Estamos solicitando un auxilio al general Duque Serrano, director general de Salud de la Fuerza Armada Nacional, para que se aboque y organice un equipo de trabajo para atender nuestras necesidades. ¿Cuáles son nuestras necesidades prioritarias? La mayoría de los trabajadores están con ganas de renunciar, y los que no ya han renunciado porque simplemente el salario nos está alcanzando para pagar el pasaje y comprar algún producto alimenticio”, denunció Pedro Veira, camillero con 13 años de servicio.

“Hemos desmejorado nuestra calidad de vida notablemente, unos venden bolsas, otros venden chupetas, han tenido que inventárselas para poder compensar el pasaje únicamente”, agregó.


Trabajadores aseguraron que trabajan con las uñas por las carencias en el Hospital Militar de Puerto Ordaz | Foto Jhoalys Siverio
         

La falta de transporte es otro de los problemas que manifiestan los empleados del hospital militar. Yureima Marcano, enfermera con 16 años de servicio, relató que sale de su casa en el sector Toro Muerto a las 5:45 de la mañana, espera aproximadamente 40 minutos hasta que llega un autobús y la deja en Alta Vista.

“Vengo llegando 7:30-7:40 de la mañana, cuando mi hora de entrada es a las 7:00 en punto. El director a principio de año dijo que pasáramos nuestras rutas, que nos iban a colaborar con el transporte, ve la fecha por donde vamos y no nos han colaborado. Tampoco nos apoyan con la alimentación, si trabajamos con el Ministerio de la Defensa y los militares reciben ese beneficio, ¿por qué los civiles no podemos recibir el mismo beneficio?”, cuestionó.

Marcano denunció también que no pueden cumplir a cabalidad con las normas de higiene. La bomba de agua la abren en la mañana, luego pasa tiempo cerrada y no hay agua para lavarse las manos luego de colocar un tratamiento al paciente.

Petra Saldivia, trabajadora en el área informática, lleva 15 años de servicio en el centro asistencial, afirma que es la primera vez que ve esta situación.

“Peleamos nuestros derechos, la comida, el transporte, que a la hora que tengamos un problema en el hospital nos puedan solucionar. El director dice que no tenemos derecho para nada, que no somos nada en este hospital, solo el militar. Es injusto lo que sucede (...) No puedo comprar nada, y tengo que sustentar a mi mamá y mi papá que son personas discapacitadas”, expuso Saldivia, quien exigió también al Ministerio de Defensa abocarse a la situación y -agregó- “que vean lo sinvergüenza de los militares, yo misma he visto cómo sacan los alimentos a escondidas”.

Liliana Coello tiene 18 años de servicio como camarera. Señaló que actualmente no cuentan con implementos de limpieza, ni con detergente ni con bolsas de basura. Incluso, no hay aire acondicionado. “Estamos trabajando con las uñas”.

Aunque aclararon que no están de paro, tras hacer las denuncias a la prensa se dispusieron a retornar a sus lugares de trabajo. Sin embargo, no les fue permitido el ingreso. Advirtieron que han recibido amenazas de despido por los reclamos realizados.

Template by JoomlaShine