Aunque se desconocen detalles, se filtró una agenda en la que se incluye a Santa Elena de Uairén, información que este martes era descartada. Está previsto reuniones con sectores y gremios que han protagonizado hechos de conflictividad en la región.

De acuerdo con la agenda que se filtró días atrás sobre la visita de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos a Venezuela, la tarde de este miércoles llegaría a Puerto Ordaz, estado Bolívar, para reuniones con representantes locales y visitas a hospitales y centros de detención.

El pasado jueves, en asamblea de médicos, el gremio exigió la presencia de la alta comisionada de DD HH de la ONU, para constatar la situación de los hospitales de Ciudad Guayana y Ciudad Bolívar, en especial el cierre hace ya casi un año del Centro Pediátrico Menca de Leoni en San Félix.

En los hospitales Uyapar (Puerto Ordaz), Dr. Raúl Leoni (San Félix) y Ruiz y Páez (Ciudad Bolívar) desconocen de una posible visita de la ONU, aunque en días previos se estuvieron realizando trabajos de limpieza en los centros hospitalarios de Ciudad Guayana.

Hasta este martes se desconocían mayores detalles sobre la agenda y los cambios que se habían hecho. Según el itinerario, el jueves a primera hora se realizaría una reunión con representantes locales, para posteriormente partir vía aérea a Santa Elena de Uairén, donde los próximos 22 y 23 de marzo se cumple un mes de los asesinatos de pemones y criollos de la Gran Sabana, perpetrados por funcionarios del Ejército y la Guardia Nacional. A la fecha no hay ni un detenido.

Allí se tendría previsto una reunión con autoridades locales, organizaciones de la sociedad civil, visita a un centro de detención y un hospital. No obstante, desde la Gran Sabana informaron que el viaje a Santa Elena de Uairén no se daría.

Lo que estaría previsto son reuniones con sectores sindicales y gremios que han protagonizado hechos de conflictividad en la región.

En el caso de Guayana, el objetivo es que la comisión se lleve una mirada amplia sobre la realidad laboral, la situación de las poblaciones indígenas y la anarquía desatada por la minería ilegal cada vez más creciente a partir de las alianzas promovidas por el régimen de Nicolás Maduro en el Arco Minero del Orinoco.